Pero no importa lo que hiciera, Clemencia no podía cambiar su naturaleza. Su pelaje seguía siendo marrón, y ella seguía siendo la misma vaca. A pesar de esto, Clemencia no se rindió. Siguió soñando con ser blanca, y siguió buscando formas de lograrlo.
En un pequeño pueblo rodeado de verdes praderas y soleados campos, vivía una vaca llamada Clemencia. Ella era una vaca como cualquier otra, con su pelaje marrón y su mirada dulce. Sin embargo, Clemencia tenía un sueño que la diferenciaba de las demás vacas: quería ser blanca. clemencia la vaca que queria ser blanca pdf 13
Clemencia pensó por un momento antes de responder. “No lo sé”, admitió. “Supongo que porque creo que ser blanca es mejor que ser marrón”. Pero no importa lo que hiciera, Clemencia no
La anciana vaca asintió con la cabeza. “Entiendo”, dijo. “Pero, Clemencia, ser blanca no es mejor que ser marrón. Cada color tiene su propia belleza y su propio valor. Lo importante no es el color de tu pelaje, sino la bondad de tu corazón y la pureza de tu alma”. Siguió soñando con ser blanca, y siguió buscando